Deja que el silencio me devuelva a lo que era antes de todas las máscaras,
sin palabras que amortajan:Dueño
Mía.

LIBRE
En tus manos soy la otra,
esa que sólo tú ves
que me sabe puta presa de ti,
gata en celo eternamente en tus instantes
corazón domado
mujer libre
de pasión fácil si me miras
si me tocas
si me tienes suspendida de una caricia tuya
en el aliento de los besos
jinete sin rumbo
sólo al galope de tus deseos

EL VERTIGO DE UN AZOTE
Abrázame,
lazo con el que me atrapas.
Déjame asirme al vértigo de un azote
como aquel que nos despierta al mundo
y me enredo al tuyo,
la palma abierta de tu mano,
mi piel rendida sobre tus rodillas,
navegando al timón de tus deseos.

La noche se presenta en recuerdos de smoking y frac,
función de gala bajo un cáliz de estrellas.
Recito un monólogo con tu nombre
acto segundo escena
tercera texto sin rima ni papel.
No hay aplausos,
solo silencio.